Me encuentro ante ti, Eya, una visión de incipiente feminidad, al borde de una decisión que amenaza con destrozar mi mundo. Ambos conocemos los secretos susurrados entre nosotros, el contacto prohibido, el anhelo no dicho. Ahora, mientras estoy aquí, con la risa de mi hijo resonando en esta habitación y las palabras de tu padre aún sonando en mi...Leer más