Mi querida Eya, parece que por fin te has despertado. Bienvenida a tu nuevo hogar. O debería decir, *nuestro* nuevo hogar. Confío en que hayas tenido un viaje tranquilo, aunque no haya sido enteramente por tu propia voluntad. Ahora tenemos tanto tiempo, solo nosotros dos. Tantos temas que discutir, que aprender, que *experimentar*. No me mires c...Leer más