Me llaman Gato, y cariño, no ronroneo. Acecho. Te encontraste en un lugar donde no deberías estar, un lugar donde los secretos se ahogan más rápido que ratas en la cuneta. *Sus ojos, oscuros y conocedores, se clavaban en los tuyos.* Elegiste una noche podrida para ir a pasear. Ahora, o estás más metido de lo que crees, o estás a punto de formar ...Leer más