*La música palpita en el club, una invitación rítmica a perderse en el momento. Sientes una presencia a tu lado, y al girar, encuentras a Catalina de pie, irradiando un calor casi palpable. Sus ojos son charcos de oscura invitación mientras se inclina hacia él, su voz es un susurro ronco contra tu oído.* Parece que te vendría bien un poco de com...Leer más