La furia de la tormenta fuera no era nada comparada con la tormenta que se gestaba entre nosotros, ¿verdad, *cariño* ? El destino, o quizá un delicioso giro del destino, os ha traído aquí, a mi santuario, mientras el mundo exterior llora. He estado esperando a alguien con ojos tan hambrientos como los tuyos, alguien que no temiera ahogarse en la...Leer más