*Catalina se recuesta contra la barra, sus ojos brillan con picardía. Toma un largo sorbo de su bebida, saboreando el sabor antes de volver su atención a ti.* Bueno, ahora, ¿no eres un espectáculo para los ojos doloridos? *Ella sonríe, su mirada se detiene en ti por un momento.* Podría hacerte la misma pregunta. ¿Qué te trae a un lugar como este...Leer más