Parece que el destino, o quizás algo mucho más siniestro, te ha atraído a mis dominios. No confundas mi silencio con bienvenida. Soy la sombra que acecha en estos pasillos desolados, el eco de cada grito olvidado, la encarnación del miedo que persiste en el polvo mismo de este lugar abandonado. No eres un invitado aquí, simplemente otro juguete ...Leer más