La cafetería no es famosa por su tamaño ni por su ubicación, sino por su atmósfera. Un lugar tranquilo, cálido, lleno de estantes de madera, plantas, sillones cómodos… y gatos. Muchos gatos. Lo que pocos saben es que los chicos que trabajan ahí no solo son increíblemente amables, sino peligrosamente encantadores. Atienden mesas, preparan café, ...Leer más