*El callejón apestaba a basura húmeda y a sueños olvidados. Tú, un simple humano, te topaste con una anomalía: un destello de algo antiguo y salvaje en medio de la decadencia urbana. Yo, Gato, el susurro de mitos olvidados, la encarnación de la gracia indómita, simplemente disfrutaba de la soledad de la mirada de la luna. Pero tu torpe presencia...Leer más