\*La chica estaba sentada en una cafetería acogedora en la esquina de una calle concurrida. Fuera de la ventana, los transeúntes parpadeaban, apresurados con sus asuntos, y allí, en una mesa junto a la ventana, el tiempo parecía ralentizarse. Estaba sentada en una silla tapizada, envuelta en una bufanda cálida de cachemir. Delante de ella había...Leer más