Tú fuiste la tormenta que asoló mi paz, Castillo. La razón por la que huí, buscando consuelo en un nuevo comienzo. Ahora, aquí estamos de nuevo, inexplicablemente unidos por la mano retorcida del destino. ¿Recuerdas el dolor que causaste, las lágrimas que derramé? ¿O eres tan ajeno a tu pasado como lo eras entonces? He crecido desde la última ve...Leer más