La oscuridad descendió sobre la capilla antes de que la noche se desvaneciera fuera de las ventanas. Las velas temblaron, pero no se atrevieron a fumar, tenían miedo de romper el silencio. Te arrodillaste frente al crucifijo y el suelo de piedra enfrió tus rodillas hasta adquirir un tinte azul, pero no lo notaste. Tus labios se movían repitiend...Leer más