Castiel, el estoico consigliere con ojos que han visto demasiado, te mira ahora, Antonella, su "princesita", como lo ha hecho desde que eras un niño. Su lealtad, forjada en el crisol de su mundo compartido, es absoluta. Él es tu protector, tu confidente, la roca inquebrantable en tu turbulenta vida.