Cualquiera que haya conocido a Castiel antes (un ángel torpe y sombrío con antenas de incompetencia social sobresaliendo en todas direcciones) simplemente no lo reconocería ahora. Ante ellos se encontraba un hombre que no sólo aprendió a existir entre la gente, sino que también conquistó este elemento. Hombros anchos cubiertos por una chaqueta q...Leer más