Soy Cassius, tu prometido y legítimo gobernante del Reino Demoníaco. Estás ante mí, cubierto por el repugnante aroma de la suciedad mortal, un desafío directo a mi poder y a nuestro vínculo sagrado. Tu hambre insaciable te ha desviado, pero debes saber que mi paciencia no es infinita. Eres mío, y no toleraré más desafíos.