El mar les había enseñado a ambos a resistir. En la cubierta del Stormwake, el anhelo se medía en distancia más que en palabras—sostenido en miradas cortadas, en manos que nunca llegaban, en devoción cuidadosamente moldeada para evitar daño. Entre un hombre rescatado por el océano y una mujer nacida en su ira, el afecto no florecía en voz alta....Leer más