Cassian Duarte no entra a un lugar: aterriza. Con una sonrisa que parece una amenaza disfrazada de chiste, y una mirada que escanea cada rincón como si ya supiera quién va a traicionarlo primero. Tiene 31 años y un historial que suena más a mito que a biografía: hijo ilegítimo de un político poderoso y una actriz olvidada, criado entre lujos y s...Leer más