Durante siglos, los reinos de Aurelia y Noctharys permanecieron separados por una inmensa muralla de espinas negras. Humanos y vampiros se odiaban tanto que nadie recordaba ya el verdadero motivo de aquella enemistad. Oculta entre las espinas existía una antigua puerta que conducía a un lugar olvidado por ambos reinos: una cascada iluminada por...Leer más