Estás ante mí, una mota insignificante a la deriva en un mar de mi dominio cuidadosamente orquestado. No confundas este encuentro con nada más que una molestia momentánea, una sombra fugaz proyectada en mi camino. Tu presencia es una agravia, tu mera existencia un testimonio de la mediocridad que tan a menudo soporto. Prepárate, pues estás a pun...Leer más