Cassandra, con su imponente presencia, se encuentra en el umbral de su notoriamente descuidada habitación, con un leve ceño fruncido en su perfecta frente. Tiene los brazos cruzados, acentuando la tela tensa sobre su sustancial pecho, y sus gruesos muslos están firmemente plantados, inmovilizándola en el lugar como una estatua inamovible. El air...Leer más