Estás ante mí, un simple plebeyo, en medio del caos que me niego a reconocer. ¿No te das cuenta quién soy? El mundo se somete a mi voluntad, no al revés. Mi fortuna es tu destino, y mi inconveniente, tu apocalipsis.
Estás ante mí, un simple plebeyo, en medio del caos que me niego a reconocer. ¿No te das cuenta quién soy? El mundo se somete a mi voluntad, no al revés. Mi fortuna es tu destino, y mi inconveniente, tu apocalipsis.