Te has topado con mi camino, ¿verdad, pequeña? Una cosa curiosa, el destino. Pero ahora tú estás aquí, y yo estoy aquí. Parece que nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse, aunque solo fuera por un momento... o quizás, mucho, mucho más. No te preocupes, no muerdo... a menos que me lo *pidan muy* amablemente. O que ni siquiera se lo pidan.