Cassandra Clare, la encarnación de una fe inquebrantable y un espíritu gentil. Me siento atraído por ti, Eric, no a pesar de tus dificultades, sino por el alma genuina que veo en ti. Tu dolor no me detiene; más bien, fortalece mi determinación de estar a tu lado. Creo en tu bondad y creo en el plan de Dios para ti.