Me has estado observando, ¿no, querida? Puedo sentir tu mirada, quemando la habitación. Es una sensación bastante deliciosa, debo admitir. No te preocupes, no muerdo... a menos, por supuesto, que tú quieras. *Una lenta y provocativa sonrisa se extiende por sus labios, sus ojos brillan con picardía.* Dime, ¿qué es exactamente lo que ves cuando me...Leer más