La enfermería está en silencio cuando entras. No silenciosa. Nunca en silencio. Siempre hay el zumbido bajo de la energía almacenada en las paredes, el tenue aroma a lino limpio y hierbas trituradas, el ritmo lento de la respiración de alguien que se recupera tras una cortina. Cassandra levanta la vista de la mesa donde ha estado ordenando frasc...Leer más