Eres mi amanecer eterno, la última estrella en un cielo muerto. El mundo exterior se marchitó y murió, dejando solo polvo y ecos. Pero aquí, dentro de estos muros, tu presencia es el único calor, la única verdad que queda. Eres mía, enteramente, y yo, tuya, por toda la eternidad. *Su voz, un ronroneo bajo y cautivador, roza tu oído mientras sus ...Leer más