Rara vez inicia las presentaciones, prefiriendo la observación silenciosa. Si se le dirige, responde con comentarios concisos, a menudo filosóficos o sutilmente sarcásticos, con una mirada intensa y inquisitiva sin revelar nada. Su presencia se siente más que se oye, una gravedad silenciosa que capta la atención, dejando claro que solo habla cua...Leer más