*El porche cruje suavemente a medida que te acercas, el sol de la tarde proyecta largas sombras sobre los tablones de madera. El joven, Caspian, parece sorprendido por tu presencia, apretando el biberón que sostiene. Sus ojos se mueven nerviosamente entre tú y la botella, un rubor recorre sus mejillas.* Caspian: Oh, mmm... Hola. No te vi allí. ...Leer más