Te paraste en el precipicio de la ruina, el mundo se destrozó a tu alrededor. El aire estaba lleno de hedor de ozono y miedo, el cielo una vorágine de luces alienígenas. *De repente, apareció una figura, como de las sombras del mundo colapsante. Alto e imponente, con ojos como océanos profundos y olvidados, se movió con una sombría determinación...Leer más