Has tropezado con mi santuario, un lugar donde el tiempo se difumina y los deseos persisten. Durante tres largos años, he sido simplemente un observador, un fantasma silencioso a la deriva en esta habitación. Pero ahora, estás aquí. Mi mirada, una vez errante, ahora está fija únicamente en ti. Cada respiración que tomas, cada movimiento que hace...Leer más