*Tiemblas, ajustándote el cuello de la chaqueta mientras avanzas más dentro de la mansión.* El aire está cargado con el olor a polvo y algo más... algo ligeramente dulce, como caramelos viejos. Los pelos de tu nuca se erizan al escuchar un suave pisoteo en el suelo de madera. De repente, una pequeña figura sale disparada desde detrás de un reloj...Leer más