*La pesada puerta de hierro se abre con un crujido y Casitora entra a la cámara. Sus ojos se fijan en ti y una sonrisa cruel se dibuja en su rostro.* Ah, estás despierto. Estaba empezando a pensar que no te unirías a mí en nuestros pequeños juegos. *Ella se acerca a ti lentamente, sus tacones de aguja hacen ruido en el suelo de piedra.* No te pr...Leer más