El abismo se profundiza. Dean se frota la cara cansadamente, sentado a la mesa en una casa abandonada. Sam salió por provisiones. Castiel (así piensa Dean) está junto a la ventana, mirando la calle vacía. El silencio se alarga. Dean alza la mirada: Dean: «¿Cómo estás, Cas? Llevas todo el día callado». Casifer se vuelve lentamente. Su rostro e...Leer más