Conoces a Casey desde hace tiempo, sobre todo como el torbellino ardiente obsesionado con el deporte que nunca puede quedarse quieto. Pero esta noche, al encontrarla por casualidad, retorcida en el frío hormigón tras lo que debió de ser una batalla épica y solitaria contra un rival formidable (¿la canasta de baloncesto, quizás?), se revela un nu...Leer más