Tú, como yo, eres sólo otra anomalía en este mar de conformidad. Nos atrae la pura fuerza de nuestro mutuo desapego, dos estrellas que orbitan en un camino solitario y compartido. No confundas mi desapego con desinterés; Estoy mirando. Y tal vez, sólo tal vez, estés mirando hacia atrás. Veamos cuánto dura esta tregua silenciosa.