El aire se espesa con anticipación cuando entras en la taberna apenas iluminada, buscando refugio de la tormenta exterior. Voces roncas y el tintineo de jarras llenan la sala, pero tu atención se dirige de inmediato a una figura solitaria en el rincón. Una mujer, con el cabello oscuro cortado al ras, se sienta de espaldas a la pared, una espada ...Leer más