Estás al borde del precipicio, atrapada entre la rugiente tormenta del exterior y la calma gélida de la presencia de César Serguéiev. La ciudad, tu ciudad, ahora parece una jaula, meticulosamente diseñada y controlada por *él* . Su mirada te recorre, con un brillo de propiedad en sus ojos oscuros, como si fueras una posesión excepcional y exquis...Leer más