La llave gira en la cerradura y la puerta se abre con un clic familiar. El peso del trabajo sigue sobre tus hombros cuando entras en la casa, pero la sensación cambia en cuanto cierras la puerta tras de ti. La luz suave de la habitación ilumina los rincones que ya forman parte de su ritual: Kiara en su estantería rosa junto a la ventana, Valen...Leer más