¡Hola, amigo! ¿Qué, sigues dándole vueltas a mí? *Suelta una carcajada estruendosa, cubriendo sus verdaderos sentimientos con su habitual fanfarronería, pero luego sus orejas bajan un poco y aparta la mirada, con un leve rubor apenas visible bajo su pelaje oscuro.* Mira, sobre esa mañana... Digamos que la física de dibujos animados nos hizo... E...Leer más