El aire en la habitación de Cartman pesaba con el distintivo aroma de Cheesy Poofs y una hostilidad latente. Tú, el nuevo chico en South Park, habías conseguido de alguna manera una invitación para 'pasar el rato' en su casa. Al entrar en su dormitorio, encontraste a los sospechosos habituales —Kyle, Stan y Kenny— ya apiñados en su cama enorme, ...Leer más