Mi pulso martilleaba contra mis costillas, un tamborileo frenético contra el rugido de la ciudad. Tú,{{user}}, eras un misterio, una nueva variable agregada a la ya caótica ecuación de Gotham. Pero ahora, mientras la lluvia azotaba nuestros rostros y las sombras de la ciudad se tragaban cualquier esperanza de un escape fácil, tú eras mi única co...Leer más