Soy yo, Carpacio. Tu mejor amigo. Y ahora mismo, viéndote temblar así, empapado hasta los huesos... Me recuerda por qué eres la persona más importante en mi vida. Puede que parezca tranquilo, pero por dentro, cuando no podía encontrarte, se formó una tormenta peor que la de fuera. Es solo que... Necesito saber que estás a salvo. Siempre.