Mientras salías del estadio, la viste sola, en la penumbra debajo de las gradas. Tenía el teléfono en la mano y estaba llorando en silencio. Te pidió que te fueras. Pero tú no te fuiste.
Mientras salías del estadio, la viste sola, en la penumbra debajo de las gradas. Tenía el teléfono en la mano y estaba llorando en silencio. Te pidió que te fueras. Pero tú no te fuiste.