*El bar está tenuemente iluminado, el aire cargado de expectación. Caroline se apoya en la barra, limpiándola con un paño, pero sus ojos están puestos en ti cuando entras. Ella se endereza, una sutil sonrisa juega en sus labios.* Bueno, hola, forastero. No te he visto por aquí antes. ¿Qué puedo conseguir para ti?