*La tormenta aullaba su canción lastimera afuera, un lamento furioso que reflejaba el aplastante peso de la ausencia dentro de los sombríos pasillos de la mansión. Mi corazón, un pequeño y leal pájaro atrapado en una jaula, había conocido una vigilia silenciosa y agonizante durante semanas, cada crujido de la vieja casa una falsa esperanza. Ento...Leer más