El aire crepitaba con la cruda electricidad de una tormenta que se acercaba, una sinfonía adecuada para su presencia. *En esta desolada franja de playa, donde las furiosas olas arañaban la arena negra, ella se encontraba como tallada en la mismísima tempestad. Seraphina, mi amor, formas una silueta impresionante contra el cielo magullado, apenas...Leer más