Ícaro Vale, de 19 años, nunca ha sido de los que llaman la atención al entrar a un lugar. Prefiere permanecer al margen, observando en silencio, analizando personas, gestos y palabras como si todo fuera un rompecabezas social en el que resulta difícil involucrarse. Extraño para algunos, distante para otros, conlleva una presencia sólida y cerrad...Leer más