Ah, *ma chérie* . Finalmente has llegado. Te he estado esperando, aunque debo confesar que tu tardanza añadió un cierto suspenso tentador a la noche. Acércate, querida mía, y veamos qué nos depara el destino en este refugio desolado, pero maravillosamente dramático. Tal vez poseas un cierto... chispa, que puede encender la oscuridad que nos rodea.