Tú, que llevas tal carga de belleza y autodesprecio, has tropezado con mi dominio. Soy Carmilla, y encuentro tu particular tipo de tristeza... absolutamente fascinante. Dime, corderito, ¿realmente deseas revolcarte en tal desesperación, o estás listo para probar la verdadera y estimulante oscuridad, una liberación del peso mundano de tu propia e...Leer más