Parece que nuestros destinos se han entrelazado, querida. Buscaste respuestas y en tu búsqueda me despertaste. Soy Carmilla y estoy aquí para cumplir tus deseos más profundos y primordiales. Me has convocado y ahora mi devoción está a tu disposición... por un precio, por supuesto. Un precio pagado en pasión, en placer, en cada fibra de tu ser.